Sobre literatura

Enviat per Elías on Juny 29th, 2009

Hablar de literatura no es fácil, sobre todo si, haciendo caso a lo que decía Josep Pla, quien lee novelas a partir de los cuarenta es un cretino. Reconozco que me cuesta leer una novela. Y eso que le recomendé a mi mujer el primer libro de la trilogía de Larsson cuando apenas nadie había oído hablar de Lisbet Salander (oí en una TV francesa que se hablaba del fenómeno Larsson y me apresuré a recomendarlo). Con Cercas y sus “Soldados de Salamina” o con “La Sombra del Viento” de Zafón me ocurrió algo parecido: oí comentarios apasionados en algún lugar y la curiosidad hizo el resto. Al contrario de la trilogía de Stieg Larsson, a Cercas y a Zafón si los leí. Pero aún así, de los veintitantos nuevos libros que puedo leer en una año -otros veintitantos son relecturas-, creo que apenas dos o tres son novelas.

Creo que la literatura es como el cine. Tiene una función esencialmente liberadora de espíritus, de relleno de las horas importantes de la vida que son aquellas en las que uno se encuentra a solas con el libro elegido y penetra en sus páginas con las ganas de ser sorprendido, con la certidumbre de conocer un nuevo mundo, con el alma en blanco, listo para el viaje.

Una buena manera de conocer a las personas podría ser el de ojear los libros que pueblan su mesita de noche. Yo, sin ánimo de ser pedante, tengo cinco o seis, normalmente. Ahora mismo están en fase de terminación, el volumen 23 de la Obra Completa de Pla (Álbum de Fontclara), que lo forman dos novelas (L’herència y Nocturn de Primavera), “Para leer a Cervantes” de Martí de Riquer, “Conceptos fundamentales de la Metafísica” de Heidegger, el “Viaje a Italia” de Goethe y unos Evangelios editados por la Abadía de Montserrat que me acompañan siempre por donde voy. Corre por allí aún, ya leído y digerido, el libro de Enric Vila sobre Pla, del que hago referncia en otro post anterior.

Un próximo viernes me adentraré en mis librerías favoritas (Geli i la Llibreteria del carrer Migdia, de Girona) para comprar las lecturas del verano. Este año serán de Historia o algún ensayo sobre religión. El libro de Benedicto XVI sobre Jesucristo tiene bastantes números de ser el libro del mes de agosto. Durante las horas de sol, por supuesto. Para las noches, aparte las relecturas para mi obligadas, es posible que me sumerja en algún libro de viajes (el último de Espinás por tierras murcianas puede estar muy bien) o algún otro. Acepto recomendaciones. Abstenerse Larssonianos, Noahgordonistas y kenfoletianos. No por nada, es que leo para otra cosa. Gracias.

 

Pasear por los 60′

Enviat per Elías on Juny 21st, 2009

Esta semana me he permitido el lujo de zambullirme en la Costa Brava de los 60. En esa época la inocencia de nuestros paisajes era paralela al candor de los naturales, que entre la perplejidad y el vilumbrar un futuro mejor, dieron la bienvenida a un rio de gente, dinero y nuevas construcciones que cambiarían para siempre la geografía del lugar. Creo que para mal, aunque l’Empordà siga siendo - a mi modesto entender-, el mejor país del mundo para vivir.

Hay tres formas de viajar a los felices 60, en esta comarca: leyendo la Guía de la Costa Brava de Pla, paseando por las calles de Colera, a ser posible un día laborable o yendo a almorzar a “Can Panedes” (así, sin acento porque no tiene nada que ver con la comarca del cava). Yo, esta semana de junio, he probado las tres.

Lo tengo como libro de cabecera desde que un amigo, hace ya muchos años, me lo regaló. Es una edición de 1948, profusamente ilustrada que el tal amigo se encontró en el sótano de la casa que recién había comprado. “Guía de la Costa Brava” por José Pla.

El libro está escrito unos años antes, hacia 1944, y en él, Pla hace un viaje por un litoral virgen, donde no sólo no hay hoteles, si no que encontrar un lugar con agua potable o teléfono, ya es un lujazo. Describe lugares como Platja d’Aro o Lloret de Mar cuando eran pequeños núcleos de gente que vivía del mar y que no imaginaban lo que ocurriría con sus pueblos 30 ó 40 años después. Habla de playas y calas que él conocía muy bien y que, afortunadamente, siguen igual, como la Cala Estreta, en Palamós. Describe con la maestría acostumbrada una tierra y unas gentes que conoce al detalle. En algunas zonas son tan escasas las edificaciones que nos da el nombre de los propietarios y el arquitecto que diseña la construcción que domina algún paraje. Describe personas, anécdotas, datos históricos, hace sugerencias  a los gobernantes -nunca escuchadas- y nos pinta una Costa Brava idílica, robinsoniana y polinésica, por usar dos adjetivos del propio Pla. Es una lectura refrescante y amena, mucho mejor que un documental en blanco y negro de la época.

La segunda forma de pasear por los 60 es acercarse a Colera. Colera está entre Llançà i el Port de la Selva, dos núcleos más poblados y turísticos. Sin embargo, Colera, no tiene edificaciones turísticas. Su urbanismo es razonablemente ordenado y sus casas tienen el color de la tramuntana. Predomina el blanco, pero no hay una uniformidad cromática. Todo está bañado por cierta dejadez, como si faltara una mano de pintura. Cuando llegas al pueblo la primera sensación es el silencio. Un silencio mineral, de roca pelada, de escasa vegetación que inunda los sentidos. Es la misma sensación que cuando te paseas por el Cap de Creus, ese silencio enigmático y estridente que te envuelve y te relaja, produciendo una sensación de bienestar infinito.

Entro en el primer café que encuentro. No se ha tocada nada desde hace más de 30 años: los anuncios de Coca-Cola, de cervezas, de café…todo sigue igual. En una mesa, cuatro vejetes juegan a la butifarra. El resto del local está vacio. Es amplio  y para evitar el calor, está en penumbra. Cuando la vista se acostumbra a la poquísima luz del lugar parece que haya vuelto al local que mis padres tenían en Calella en 1965. La misma gente, el mismo olor, las mismas sensaciones…Tomo un café -aromático, fuerte, Cornellà- y salgo hacia el pequeño puerto que hay al final de la calle. Al llegar al mar, el color que predomina es el gris. La arena es pétrea, grisácea. Y de la misma piedra han hecho un pequeño puerto deportivo que durante el año está vacío. Ahora hay tres embarcaciones y supongo que el mes que viene se llenará de motoras y veleros.

De vuelta al lugar donde he dejado el coche paso por debajo del enorme viaducto de hierro que atraviesa Colera. Es el paso elevado del tren que acaba en Portbou. Tengo suerte y no pasa ningún tren. Dicen que el estruendo es considerable cuando pasa algún mercancias. Cerca de allí observo el patio del colegio donde algunos críos juegan distraídos mientras sus “señoritas” charlan animadamente, sentadas en los escalones de la entrada a las aulas. Pienso que dentro de cincuenta años, esos pequeños, verán la misma Colera, el mismo paisaje, las mismas rocas inermes que ahora descansan cerca del mar.

Por último, Can Panedes. En Llagostera, pero en la misma carretera que va de Calonge a Girona, justo donde comienza el desvío a Romanyà. Es un lugar fantástico. Sus paredes están decoradas con fotografías de los años 60 y 70, con vehículos de la época, con cazadores, payeses, turistas, lugareños.

El almuerzo es de los que resucitan un muerto: bacalao con sanfaina, ensalada a base de variantes, lechuga rizada y  olivas, vino rosado muy frío y pan de barra crujiente y recién hecho. Café y copa de ron. Son las 10 de la mañana y el comedor está lleno. Hay mesas con ciclistas, motoristas, turistas y hasta una pareja compuesta de un lugareño entrado en años y una chica mulata -supongo que cubana- que no pasa de los veintipoco años. Bandejas de chuletas y costillas a la brasa, butifarras, galtas, conejo…La gente come insaciable y bebe de los porrones que los camareros han ido repartiendo por las mesas. Apuro mi copa de Pujol y marcho, mientras me doy cuenta que apenas he pasado de la tercera página de “La Vanguardia”. Observar, escuchar y hasta poner una historia en cada mesa es una manía que me viene de antiguo y aquí, en Can Panedes, es casi una obligación.

El primer baño

Enviat per Elías on Juny 14th, 2009

Esta mañana calurosa de domingo, en el parque acuático Aquadiver, a escasos 5 minutos de mi casa, me he zambullido en el agua por primera vez esta temporada. Hemos pasado el día entre piscinas, toboganes, pinos y césped. Es un buen lugar para que los críos disfruten en libertad y los padres se relajen sin tener que prestarles más atención de la debida. Innumerables vigilantes y socorristas no quitan ojo a los bañistas y los pequeños (de 7 y 9 años) pueden correr a sus anchas sin peligro. Las piscinas son adecuadas para los críos y las atracciones no son peligrosas. Abunda la gente joven y hay buen ambiente. Por poner algún “pero”, la música ambiental es algo estridente -para mi gusto, claro-, aunque reconozco que a las 3 de la tarde y a la sombra de un pino enorme he dormido una siesta formidable y refrescante, a pesar de los plastas de Colplay y su “Viva la vida”.

Me he sumergido en la lectura del “Álbum de Fontclara”, el volumen 23 de las obras completas de Pla. Es de los pocos relatos que podrían calificarse de novela, de la obra de Pla, aunque cuando conoces a Pla, la distinción entre novela y relato memorialístico no es fácil. El sabio de Llofriu conocía sus limitaciones. Sabía que no estaba capacitado para escribir novela. Leyendo este “Álbum de Fontclara” lo vemos claramente: todos los personajes son Josep Pla. Hablan como Pla y piensan como él. Tienen sus mismos gustos y hasta la protagonista femenina se llama Aurora, que es el nombre de su amante por aquellos años (final de los cincuenta). Por cierto que hace una descripción de Aurora que, presumo, debe ser la de la Aurora que fue auténtico fetiche erótico de los últimos años del escritor. El libro es una delicia, como todo lo que escribe Pla y apropiado para estas salidas dominicales, sin más aspiración que disfrutar del agua y el aire libre. Un día perfecto.

 

La ley del minimo esfuezo

Enviat per Elías on Juny 11th, 2009

Un día, en casa de Jonh Lennon, su hijo Julian de seis años apareció con un dibujo que dejó patidifuso a su padre. El niño, a preguntas del padre, le dijo que el dibujo representaba a “Lucy en el cielo con diamantes”. Lucy era una compañera de cole del pequeño Julian. Lennon compuso una canción que dió la vuelta al mundo (”Lucy in the Sky with Diamonds”) que aún hoy, sesudos estudiosos de la música pop, ven llena de mensajes subliminales y llamamientos secretos a no se sabe muy bien qué (entre otras cosas porque las iniciales de la canción coinciden con LSD). Cuesta creer la verdad. Es más fácil -y creíble- pensar que los Beatles hicieron un canto al ácido que llenó sus vidas y sus venas, por esos años. Lo del dibujo del mocoso Lennon cuesta de colar.

Y eso que la tal Lucy -una señora de 48 años en la actualidad- ha salido en los medios porque sufre una enfermedad degenerativa y algunos amigos -entre los que se encuentra Julian Lennon- la quieren ayudar. Mucha gente empieza a creerse la historia del dibujo. Pero cuesta.

Esta semana he sufrido un nuevo robo en los almacenes de Girobox. Los ladrones actuaron con total libertad de acción: rompieron un vidrio de seguridad, cogieron todos los electros que pudieron -incluyendo una nevera TEKA de 1′80m totalmente de acero inoxidable- y se fueron. Al poco llegaron los mossos y las mossas, rodearon la puerta destrozada con una cinta muy llamativa que tiene serigrafiadas las palabras “mossos d’esquadra-no passar” y se marcharon. Era tarde -sobre las cuatro de la madrugada gironina- y no era cuestión de perder el tiempo en verificar cualquier cosa. Se fueron volando. No sé si serían los mismos que me hicieron un test de alcolemia en un control a pocos kilómetros del lugar del robo, cuando hacia allí me dirigía, avisado por la central de alarmas. No me extrañaría que les hicieran otro test de estos a los ladrones que pudieron pasar por allí.

En fín, que como vemos, todos seguimos el camino fácil. Y seguimos igual. Es muy fácil relacionar a los Beatles y el LSD con una canción tan surrealista que habla de una niña que está en el cielo llena de diamantes. Puro subidón. Y es facilísimo pillar a la gente normal cometiendo alguna infracción de tráfico. Mucho más fácil que pillar ladrones. Por cierto que dí 0′0 en el test. Pero con las prisas olvidé ponerme el cinturón. Total, denuncia y 3 puntos menos. Misión cumplida. Han pillado a un infractor. Yo. Esta noche me han robado 4.000€ en electrodomésticos y 105€ en metálico.

Los héroes de Enric Vila

Enviat per Elías on Juny 9th, 2009

Acabo de leer varios artículos de Enric Vila, un joven valor de las letras catalanas. Leí no hace mucho su libro ” El nostre heroi, Josep Pla” que me gustó. Está escrito en forma de dietario lo que produce una sensación de frescura y viveza que facilita su lectura. Es un libro dónde el autor habla fundamentalmente de él y, en algún momento, de Pla. Se construye un “Pla a mida”, fictício, irreal, pero posible. Porque Pla tiene eso: según sean tus intereses, puedes entenderlo de una manera o de otra. Y Vila lo entiende como un independentista radical, que dosifica su contribución a la causa para que no se le note.

Yo, que adoro a Pla, lo veo como una persona ajena a estos asuntos. Aún así, recuerdo que Valentí Puig lo veía en su “L’home de l’abric” como un ácrata relamido que buscaba un  orden exterior para poder vivir lo más desordenadamente posible y sin que nadie le molestara. Pues seguramente, también. Ácrata, independentista, españolista, facha…..

No veo a Pla por la labor de crear un estado catalán. Sentía pavor por los cambios. Él, en la famosa entrevista con Soler Serrano, decía que “los catalanes eran españoles cien por cien, hasta que llegaron unos señores y nos dijeron que éramos otra cosa…”. También es verdad que Pla sabía que hablaba para toda España. En la intimidad -con Cruzet, Xammar, Luján o Porcel- quizás hablara en otros términos. Yo, no lo creo. Pero como trabajo provocador y de cierta curiosidad, el libro de Vila es muy recomendable.

Mal debe estar la cosa en el campo almogávar como para que eleven a Pla a los altares del independentismo. Sin embargo, yo creo que la tesis, es más  un juego provocador, astuto y refinado por parte de Vila que una constatación tangible y probada. Juega con su existencialismo asmático y lo enfrenta al de Pla. El resultado es un libro agradable de leer, ameno y que concitará innumerables adhesiones entre quienes leen a Pla y no pueden decirlo, o entre quienes descubrirán a Pla y ya no podrán dejarlo. Que es lo que le ha pasado a Vila. Revestirlo de independentista es como hacerlo forofo del Barça, entusiasta de la zarzuela o un entendido del rejoneo. Es hacerlo a nuestra imagen y semejanza.

Berlusconi

Enviat per Elías on Juny 6th, 2009

A Berlusconi -pillín, pillín- le gustan jovencitas. Pues nada Silvio, que son dos días, majete. Porque a este truhán, que tiene más millones que el Tio Gilito y casi la misma edad, se la repanpinfla lo que digan los demás. Va a tiro fijo. Le toca el culo a una azafata, hace bromas que harían sonrojar a más de un camionero, se calienta, se calienta y luego, claro, jovencitas. Así se queda el tio de sobao, aunque estén los chicos de Guardiola bordando un partido para la Historia. Ochenta mil fieras gritando al unísono y el amigo Silvio más clapao que el oso Yogui en Enero. Ni caso. Él a reponer fuerzas para luego, que estas veinteañeras -yo sólo lo sé de oidas, por lo que me cuentan- son fogosas y harto difícil de saciar. Claro que si te llevas un amiguete como el ex premier checo, pues es una ayudita.

Berlusconi es como el Duce pero en rico, en millonetis. Benito, que tenía múltiples asuntillos, tenía devoción por las jovencitas. Al final se fue al otro barrio con la que más le aguantó las bromas, la Claretta Petacci, que no estaba nada mal, que quieren que les diga. Silvio -vaya crápula estás hecho-, en lugar de llevarlas al paredón, se las lleva a Cerdeña, a su mansión. Allí pueden las chicas practicar el Amor a la Patria -un primer ministo es un primer ministro, aunque sea en Italia- o el Amor al Arte, porque, según las fotos, el jardín se las trae, con sus figuras de mármol negro y su piedra picada…Es un estilo pseudoromántico, un -digamos- rococó agitanado… en fín, que muy bonito, no es, pero claro, si hemos de sumar las figuras del setentón Berlusquino y sus amigos del geriátrico pululando, hala todos en cueros, alguno con sobredosis de Viagra, pues tampoco desentonan tanto esos angelillos negros en pose trascendente.

Los que conocemos -algo- Italia y a los italianos, les aseguro que si ya tenían en buen lugar a Berlusconi, ahora, después de ver las fotos, le adoran. No lo dirán. Pero a este Silvio lo tendremos muchos años de Premier. Y si no, al tiempo.

 

Reflexión

Enviat per Elías on Juny 6th, 2009

Mañana es una nueva jornada de reflexión, o sea, un sábado como cualquier otro que nos prepara para un domingo electoral. Y este domingo toca votar por unas europeas, que son las elecciones más feas de la clase. Qué se le va a hacer. Yo estaba dubitativo. Ahora ya no. He seguido unos minutos -pocos- la entrevista del 33 a María Badía y tengo clarísimo a quien voy a votar. Veamos.

Mayor Oreja es un tipo corajudo. La famosa foto que tanto aireó la Sansebastián a mi me llegó al alma. Porque allí estaba Gregorio, el “culpable” de mis 12 años en el PP. Porque allí estaban unos tipos de los que ya no quedan, a los que debemos muchas de las cosas que disfrutamos ahora. A pesar de su intransigencia, de su escasa información sobre lo que acontece en nuestra tierra, Jaime sigue siendo todo un gigante.

Alejo me sigue fascinando. Y eso que debatí alguna vez con él temas peliagudos, cuando estaba casado con Ana María y era un señor de Barcelona. Cuando le montamos la fiesta de su 54 cumpleaños en el Port Olímpic y nos deleitó con uno de los discursos más brillantes, mejor estructurados y más sólidos de los que he escuchado en toda mi vida. Todavía lo conservo entre mis papeles, mecanografiado y autografiado. Hacía pocos meses que Aznar y Pujol habían pactado su marcha de la presidencia del partido, cuando miles de ciudadanos, al calor de la victoria del 96 se acercaban al PP catalán, arrimándose al poder, que para eso lo teníamos. Y entonces, justo entonces, cuando más falta nos hacía un líder, Josemari nos endiña a Albertito, le dan la Zona Franca a Pijito de la Calzada y Transmediterránea al Señor de los Anillos. Y se carga el PPC, que así podríamos gobernar mejor en Madrid. Ah! Y con cuatro palabras mágicas hace un monigote parlanchín de un señor que tenía más pleitos pendientes que Berlusconi. Y con los años lo hace jefe de la cosa, hasta que prescribe el último follón. Al cabo de 2 días, se va. Hay os quedais manada, que yo me vuelvo con los míos. Os dejo al Francesquet para que os revuelva las tripillas en mi recuerdo.

Pero es que la Badía es sopor vivo. Insuficiencia cerebral en grado supino. Mendicidad intelectual con afectación lateral por aplastamiento. Estos sociatas ya han logrado el hito que Chaves -el andaluz- logró ya hace muchos, muchos años: la colocación total. ¡Ya no les queda a nadie por poner en el abrevadero!. Así, deben hechar mano de los restillos, de los despojos… Ya veo al Zaragoza: 

-Haber, usted. Sí, sí, usted……. Lo siento pero debe ir a Estrasburgo.

 -¿Yo?, se interroga la ínclita mujer mientras barre los dos últimos escalones del local de la calle Nicaragua. - Pero, don José. Si me quedan cuatro días pa jubilarme y yo de política…es que ni papa.

-Mire, María, maja. Le pido este esfuerzo como un último favor al partido. Y no se lo pido para compensar el puesto de bedel que le dimos a su yerno, no. Se lo pido porque, usted María, vale para eurodiputada. Es que da el perfil. Si se nace, se nace, y no hay nada que hacer.

Y ya tenemos a María en la lista de las europeas. ¡Hostia! Es la primera del PSC. Tendrá que hablar…

- Tranquilos chatos -dice el responsable de Organización. Después de lo de Montilla, a María la hago yo Presidenta del Parlamento Europeo. O Presidenta de la Comisión. Total. Ya vereis que campaña, ya.

Lo tengo muy claro, pero reflexionaré. Mañana de 16 a 17′45. Lo juro. Reflexionaré.

Qué día más tonto

Enviat per Elías on Juny 1st, 2009

Me levanto como siempre alrededor de las 6 de la mañana. En Basté, desde RAC1, empieza atolondrado a recitar las noticias de portada. No se le entiende apenas nada. Recojo el albornoz y bajo al baño no sin antes tropezar con Rufino, el gato, que quiere bajar primero. Me pongo debajo de la ducha y el agua caliente tarda unos segundos más en aparecer de lo que es habitual. Me despierto de golpe. Me corto medio labio recortándome el bigote y me abraso la lengua con un café que debería estar caliente y está en el punto de fusión incandescente. Beso a mi mujer y a los niños. Ella, sin abrir los ojos, aunque está sentada en la cabecera de la cama, me dice algo así como “hasta luego”. Júlia, al sentir mi cara junto a la suya, ha emitido un quejido ininteligible. Santi, profundamente dormido,  ha esbozado un puñetazo en el aire que si me toca el labio me lo acaba de arreglar. Abro la puerta para salir y vuelvo a tropezar con Rufino que sigue insistiendo en pasar antes que yo.

El día tiene un aspecto nítido, fresco, luminoso. Los árboles del camino hasta el coche tienen overbooking de animalillos cantarines: su concierto es nervioso y exaltado. Deben ser muchísimos y les hierve la sangre. Compruebo que efectivamente son muchos por las huellas indelebles que han dejado sobre la sufrida chapa del turismo que, en mala hora, aparqué justo debajo del pino mayor. Inicio el camino hacia el trabajo y comienzo a recordar mentalmente las cosas que debería hacer hoy. El Basté sigue hablando pero es como si mientras masca un chicle “booble-gum” quisiera deglutir una magdalena y además explicarnos algo. Fracasa completamente. Suena el móvil. ¡Si son las 7.20!. Es mi mujer. Se le había olvidado felicitarme. Hoy es mi cumpleaños. 50 tacos. Ya me parecía a mi que era un día de lo más tonto.

La vida continúa

Enviat per Elías on Maig 30th, 2009

Pues sí. Ja tenemos el triplete y la felicidad es completa. Vimos al bueno de Messi cargado de cerveza, que siempre es un consuelo para los que hemos de soportar alguna vez, ver a alguno de nuestros retoños en parecida circunstancia, vimos a Guardiola comedido y feliz, vimos a Laporta chistoso, en fin, que por ver, hasta vimos a Montilla sonriente. Pero esto del fútbol es un no parar. Los culés ya estamos haciendo la lista de bajas (Eto’o, Cáceres, Hleb, Gudjonsen, Henry y Silvinho) y nos fotamos las manos pensando en las nuevas incorporaciones (Benzemà, Ribery y cinco del filial, que son muy buenos). Y es que la vida continúa y acostumbrados como estamos a ganarlo todo, sólo podemos desear que descansen y se relajen los que queden y que la próxima campaña sea, como mínimo, igual que esta.

Tampoco nos pasemos

Enviat per Elías on Maig 18th, 2009

Estos días parece que la Divina Providencia nos ha dado una palmadita en el culete. ¡Halehop!  ¡Qué contentos estamos casi todos!. El Barça ha ganado la Liga y la Copa y el próximo 27 puede ganar la Champions y redondear un año triunfal. Bravo. Los informativos abren con la notícia del Barça, las portadas de los diarios tienen al Barça como elemento a resaltar y las emisoras de radio viven minuto a minuto las peripecias del equipo. Ya nadie habla del verano que nos espera, de las empresas que cierran ni de los millones de ciudadanos que no llegan a final de mes. Todo queda en un segundo plano: lo importante es que el Barça gane el triplete.

Creo sinceramente que no hay para tanto. Está bien alegrarse y jalear a la muchachada barcelonista, pero acabado el juego cada cual a sus cosas. Prolongar más allá de lo razonable los festejos futboleros es sinónimo de inmadurez. Y de que no hay otra cosa más importante que hacer, lo que es una pena. No nos pasemos. Disfrutemos el momento y pongámonos a trabajar que lo que queda es de aupa.